lunes, marzo 17, 2008

Ennio


Creo que esto se puede ver desde distintos puntos de vista, la que mas acomoda al que escribe, es describir la situación como caótica e injusta, establecer con vehemencia que la organización deficiente a mermado las aspiraciones de miles de personas de poder asistir a un evento que reviste las características de suceso “de la década” en materia musical. Claro, es la posición mas fácil en todo esto, me refugio en medio del discurso y la propaganda oficial, soy el transporte del tríptico, el fragmento de la reseña del diario que se pone a divagar, sobre lo bueno y lo excelente, lo portentoso y lo importante, lo supremo y dionisiaco del espectáculo. EL conducto regular hubiese seguido su curso en el caso de que hubiese sido uno de los beneficiados con las entradas para ver a Ennio (nótese el trato de confianza que establezco llamándolo por su primer nombre), pero no, soy de los que se sienten insultados por la organización del evento, uno de los miles que no puedo entrar a la pagina el día de la repartición de entradas; si le agregamos que soy de conce esto supera todos lo ribetes, ya que se entremezclan en el mismo relato lo ya antes señalado con el rencor provinciano, la situación periférica y de dependencia, y pensar que incluso estuve dispuesto en la intimidad a seguir el conducto que establecía la organización, incluso la cláusula de la tenida formal “para un evento de esta categoría” me pareció medianamente razonable. Los diarios de hoy publican como la aglomeración para el segundo concierto ha sido tal, que debido a su rápido agotamiento y el descontento general (que fea palabra esa) debieron intervenir las fuerzas especiales de carabineros. Ahora entiendo tanta civilidad en el discurso, la urbanidad de la repartición y la localización del evento, de cierta forma la exigencia solo era la antesala para advertirnos que no nos comportásemos como en realidad somos, Ennio viene a Chile a tocar sus grandes composiciones con la sinfónica de roma, Cine-Paradiso, El bueno, el malo y el feo, y por sobre todo la Misión. La exigencia de asistir en tenida formal al fin y al cabo no es más que el reto colonial que nos advierte que el compositor de nuestra epopeya Américana viene a presentarse frente a sus indios, ¡¡¡¡ASI QUE TODOS SE PONEN SUS TAPARRABOS MIERDA!!!!

viernes, marzo 07, 2008

Volver

Creo que antes de empezar a escribir esto, pensaba en la manera que diria que todo este año es diferente, que las dudas y las sumas de itinerarios habían cambiado para transformar a una mejor versión de lo que creo que ser, pero no, es quinto año de sociología, el segundo con español a cuestas y suma y sigue la niebla. Ya parezco pendeja existencialista, solo me falta agregar en exacta sincronía palabras como “nada” y “vació” para transformar este blog en un juego de malabarismos de patetismos preadolescentes (creo que estoy en la parte en que me pongo grave).

De alguna manera, conce está especialmente luminoso y radiante, inusualmente activo, primaveral, grato. Cuando pienso en eso me asusto, de alguna manera esta cagada de ciudad se transformo en mí hogar, en un espacio físico y mental definitivo de residencia, una especie de guarida en la mazmorra, y cuando digo cagada de ciudad en realidad lo pienso, una ciudad que se mutila día a día, que se desentraña todos lo años aceptando la destrucción de si misma, una ciudad que no es mas que la galería de edificios neo-clásicos con ventanas de aluminio. More Than This es un temaso de aquellos que una y otra vez suenan en tu cabeza todo el día, la voz de Bryan Ferry, ese sonido ochenteno de roxy-music que me obliga a mover el pie; quiero salir de casa y tararearla hasta el cansancio, pero estoy en esos instantes en que no quiero salir y no encontrar nada, el miedo a caminar y volver acompañado una vez mas de la desesperanza. Me perdonaran pero tengo mis momentos de surrealista de viejo fuelle, no me gusta llamar por teléfono y concretar las citas, es como apretar el dentífrico desde la parte de abajo (si lo se, le estoy copiando a Julio), pero de alguna manera, mas allá de la parodia y la imitación del gesto, a la vida le falta un poco de esa magia que no encontramos. De las pocas personas en el mundo que entienden a la Carmen, creo ser una de ellas, no por especial característica ni dones supremos, solo me toco la buena o mala suerte de estar ahí, de verla, y de no marcharme lo suficientemente rápido o en el momento preciso. Ella es la ejemplificación del desgaste supremo producto de la rutina vacía, del gesto en el espejo, sufre por que la educación sentimental de su vida estuvo dada por cumbres borrascosas y la historia de los borgia, es la Madame Bovary de esta columna, es la Emma post-moderna de este relato, una mina que no encuentra correspondencia en el mundo con el significado de palabras como pasión, amor, entrega, una mina que se martiriza por no hallar nada que le mueva un pelo y solo encontrar reproducciones huecas, relaciones y amores ya definidos en teleseries y películas, técnicas de orgasmo testeadas en una revista.

Volví a conce y las cosas no han cambiado mucho.